Diario de verano

– ¡Buenas noches! Bienvenidos al programa de esta noche. En la edición de hoy regalaremos un gran premio, no es algo tangible, ni un apartamento o un coche sin matricular, simplemente te regalamos la oportunidad de volver a empezar de cero, puedes ser quien quieras… Si algo así fuera posible ¿Qué harías? Hay tantos lugares que deseas visitar y aun no lo has hecho. Son las ganas de volar, subirte al edificio más alto de Dubai y ver la rotación de la tierra, sentirte el más grande y que todo te pertenezca al verlo tan pequeño. Pisar donde casi nadie lo ha hecho, pero casi todos desean hacerlo. ¿Experiencia única?

Al final del día de hoy te dan la oportunidad de volver a empezar el día, te regalan 24 horas de vida, y además sabes todo lo que va a pasar. Lo que te preguntarán en el examen, lo que te responderá esa chica o lo que habrá para comer. Todo. Cambiarias. Es estúpido pretender construir una maquina del tiempo para adelantar acontecimientos, o para aprovecharte de tus conocimientos sobre el espacio. Pero un día, sin más, aparece. Algo o alguien raro, lo que viene después de lo diferente, y te preguntas por qué es así. No pierdes ni un segundo más en pensar porque has tenido tanta suerte y das lo mejor de ti. Después de todo, si vino rápido, también puede marcharse con la misma velocidad.

Me encantó conocerte. Si sabes que algo tiene fecha de caducidad duele menos cuando llega tal día, pero aun así, es una situación no cómoda. Después de todo, no tienes idea de cambiar, piensas que te va bien así y no te equivocas del todo, pero cada día intentas satisfacer a más y más gente y logras diametralmente lo contrario. Es normal, ya lo dijo Oscar Wilde. Puedes equivocarte tantas veces que puedes llegar a convertirte en un tío apto para cometer errores, digamos que alguien que se equivoca bien. Cometer errores puede llegar a ser divertido, o al menos entretenido. Si cada día cumplieras todas tus pretensiones para cuando se pusiera el sol no tendrías nada que hacer, solo buscar cosas nuevas, pero no con el mismo garbo que lo hiciste el día anterior. Solo necesitas mantenerte ocupado.

Pero… ¿Volveremos a vernos? Ahí esta la magia. Un día cualquiera tropezarás, y sin saber como estaré ahí para que no te caigas. Lo improvisado sabe dos veces bueno, y sabe mejor cuanto mayor sea el nivel de desconocimiento de lo que te rodea y hacia donde vas. Dices que es normal que cuanto más te leas menos te gustas… me empieza a pensar según escribo. Creo que tengo un problema. Creo que el problema soy yo.

Encuentra el punto blanco sobre el fondo negro. Después de todo, los feos también follan…

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Dios nos odia a todos

Primera persona. Todo el mundo piensa lo que no es, y en realidad, no están equivocados, solo lo están sus sentidos. Pero si no puedes fiarte de tus propios cinco sentidos, ¿en qué hacerlo? Nadie puede contestar a los grandes enigmas de la historia, al menos nada humano, ¿pero sabes qué? En el fondo es mejor así. Hoy es 20 de junio porque un calendario te lo dice, pero nadie te dice porque empezamos a contar desde el día que nació cierto hombre en Jerusalén. Conduces pero no sabes como funciona el motor, respiras pero no sabes como somos capaces de hacerlo. El mundo esta plagado de este tipo de ejemplos.

Come cuando tengas hambre, y duerme cuando tengas sueño. Te sujetas al horario de comer a las tres y cenar a las diez solo porque todo el mundo lo hace. Puedes dormir por la mañana y vivir por la noche siendo perfectamente autosuficiente. Pero bueno, no nació para dar sermones y mucho menos para resolver incógnitas de la humanidad. Volar y ser invisible, esos son los deseos más repetidos en el ser humano, pero todo va más allá. Ser invisible no tiene casi utilidades positivas, al final se acabaría usando para hacer el mal, seria algo así como un paso natural. En cambio volar es más puro, tal vez un privilegio que solo los pájaros tienen porque si algún animal más, empezando por el ser humano, lo poseyera perdería todo valor.

Llegas a la fiesta, tarde, porque es algo que siempre estará de moda, y simplemente te preguntas que pasará hoy y si servirá para tener algo de que hablar durante la semana. ¿Y ahora? Puedes hacer miles de clasificaciones sobre las personas, tal vez más: los que hablan y los que escuchan (minoría), los que piensan y los que actúan, los que se atreven y los que no… pero mi favorita es esta, las que se ríen y las que no. No es lo que parece, nada lo es empezando por esto. Todos nos reímos alguna vez pero esta separación se refiere a cuando hablas de algo grande. ¿Un ejemplo? Dile a tu vecino, compañero o quizás amigo que quieres ganar una medalla de oro de natación en unos juegos olímpicos, no voy a decir que reacción tendrá porque no creo que sea necesario. En cambio dile eso mismo al señor Phelps, su reacción será totalmente natural, simplemente por el hecho de que lo ha logrado. Pero una vez que ves el reluciente premio colgando de tu cuello…

Ha cumplido su sueño, ha logrado lo que se ha propuesto, pero ha marchitado su inocencia, ¿Me pregunto si es lo qué realmente quería? Por lo menos mientras tienes algo que hacer todo tiene cierto sentido…

Un martes cualquiera

Una noria. Partamos de la base de que todo es como una noria. Es un viernes por la tarde y vas caminando con paso tranquilo por la feria, tal vez con un gran palo rodeado de algodón de azúcar en una mano y un osito de peluche en la otra, y llegas a la atracción insignia. No te puedes ir de Paris sin ver la torre Eiffel, ni irte de Nueva York sin haber estado antes en la estatua de libertad por la misma razón que no puedes irte de una feria sin haberte subido en la noria.

Dale al play y no hagas nada más que sentarte a ver que pasa. Lo que pasará es que no pararás de subir hasta que no puedas hacerlo más, que entonces es cuando empezarás a bajar, pero lo divertido es no saber cuando sucederá una cosa y cuando la otra. Si tienes planeado hasta el más mínimo detalle, te perderás todo. Si le dices a alguien la palabra dinamismo, por ejemplo refiriéndote a una persona, con tan solo esas cuatro sílabas le estas creando una tendencia de ciega seguridad hacia el, aunque no le conozca, creo que me pasa lo mismo con otra palabra, improvisación.

Te levantas un martes sin tener la menor idea de lo que te va a pasar, y cualquier semejanza que puedas haber pensado y que ocurra durante el transcurso de esas horas hasta que vuelvas a quedarte dormido para que todo pueda volver a empezar es pura casualidad, si es que crees en ellas, sino digamos que es por que estaba escrito, si eso te hace sentirte mejor. No te sientes mejor que ayer, ni que el día anterior. No te ves ni más guapo ni más alto, ¿Cómo te ves? Sí, como siempre. El día que Thomas Edison invento la bombilla no se levanto rebosante de energía creyendo que iba a hacer algo que cambiaria la vida de la humanidad, nadie se levanta así, a no ser que te levantes cuando todos ya lo han hecho.

Es como la historia del arpa azul, de la foto con aquel desconocido o del desayuno en la playa. ¿Piensas que si supieras que el 29 de septiembre de 2016 será el mejor día de tu vida lo disfrutarías tanto, o por lo menos más, que si no tuvieras la menor noción de ello? Creo que no. Todo cambia tan rápido que cuando te das cuenta ya ha dado la vuelta dos veces, y mientras tengo algo que hacer no te importará.

Se que no es un blog de hojas de amarillas, pero creo que también vale.