E=F-1

Se estrellan dos trenes de frente, en Turquía por ejemplo, mueren no se cuantas personas y un gatito. Lo lees mientras tomas algo de café, un café cargado por un oso con sombrero y sin pantalones. Y esbozas una especie de mueca.

-Después de todo iban por la misma vía. Aun estoy trabajando en que la materia atraviese materia, pero los experimentos no son del todo prometedores.- Hacia mucho que no veía a ese tipo, y desde luego no tenia ganas de volver a verlo. Iba pensando en mis insignificantes cosas, ósea follar, y entonces nos encontramos. Fuimos juntos a la universidad. Teníamos el mismo nombre pero éramos totalmente diferentes. Ese tipo era un cretino, al igual que yo. La diferencia estaba en que yo sabia lo que era y el no.

Después de estar un buen rato soltándome toda su mierda e intentar aguantarle la mirada sin que se me cerraran los ojos, tuve que detenerle.

-¿Sabes? ¿Te has dado cuenta de todo el barro y desgracia que pisas? No se, creo que si te dejas llevar por todo eso acabarás jodido. ¿Por qué nadie hace chistes en un funeral? ¿O por qué no nos podemos reír de un tipo que se ha muerto por masturbarse 54 veces en un día hasta que se ha muerto? ¿Sólo por eso? ¿Le das credibilidad y respeto a alguien por estar muerto? Matemos a todos los políticos, digo yo. Matémoslos.-

Creo que le he dejado tocado. Tiene esa cara de cuando aparece una escena porno y estás viendo la televisión con tu madre. No sabe muy bien que hacer. Realmente ese ridículo personaje de pelo rizado y mente científica estaba tan cerrado en su propia crapulencia que se había olvidado de una importante variable.

Alguien tenía que hablar. Puto convenio social. ¿Por qué alguien tiene que decir buenos días? Me toca.

-Sólo digo que dejes de joderme el Karma. No quiero escuchar tu mierda. Ni siquiera quería verte hoy. Si me apetece darle un trago se lo doy. ¿Por qué no le vas a decir a esa amable señorita que te toque un rato si es lo que te apetece? ¿Acaso portarse bien te asegura algo en otra vida? No tengo nada en contra en esos que adoran cosas imaginarias, pero si luego se me ocurre escribir algo sobre alienígenas o vaginas con dientes el loco soy yo. Monos que adoran monos invisibles.

Terminé con un –empieza a reírte de todo, porque yo no paro de reírme de ti-, y me fui.

Mierda. Ya se me ha enfriado el café. Tendré que ir a buscar otra vez a ese oso.

Cuanto más irónica mejor. Quien sabe, si te ríes como un loco delante de muerte, tal vez la asustes.

En cuanto me sirvieron un café en aquel local de ciervo estrellado me fui.

Nunca más volví a verle. Tampoco hice nada porque esto cambiara.